“Reflejos Elementales” es el cortometraje que realizó el artista visual, Alexis Moreno, inspirado en la obra de David Rosenamann-Taub. Alexis ha sido premiado en varios festivales de cine experimental y video arte. Ha realizado hasta ahora los videos: El desahucio, El despiche, Carta de lluvia, Pedofilia, Aplastamiento de las gotas, Humo,y el cortometraje sobre David Rosenmann-Taub. La recepción de éste ha sido tal, que muchos han llegado a los textos de este poeta a través de las imágenes que Alexis registró, y que se acompañan de la música y de los poemas del poeta. “Siento que la gente que lo ve, reflexiona acerca de algunos temas trascendentales para el ser humano, como su paso por la vida o la llegada de la inevitable muerte”, dice el documentalista, a quien el poeta Floridor Pérez le pidió el corto para mostrárselos a sus alumnos, ya que, para él, poesía, imagen y música nunca se habían unido tan bien. Acá una pequeña entrevista a su realizador:
¿Cómo surgió la idea de hacer una documental sobre el poeta?
-Reflejos elementales es un cortometraje experimental. David llegó a mí gracias a Héctor Noguera quien me reclutó para una obra multimedia que pretendía representar las distintas facetas en la obra de Rosenmann-Taub. Empecé leyendo sus libros y fui entrando sin querer en un mundo que comenzó de inmediato a inquietarme y a guiar un camino que fue derivando en el autoconocimiento y en una nueva forma de mirar el universo. O como diría David; el "multiverso".
2.- ¿Cómo fue la investigación, el guión y luego "la puesta en escena"?
Esta vez no fue precisamente la imagen la que me llevó, sino que fue la música de David, las grabaciones de la lectura que hace de sus poemas y mi propia inmersión en la mayoría de sus libros. "El pulso musical y el pulso de la vida", el ritmo, la disposición de los sentidos fueron hilando las partes del proceso de realización. Comencé de pronto a sentir que respiraba mucho más consciente y que veía todo de cerca. Así llegué a la contemplación de la naturaleza y a querer registrarla en una secuencia que contara una historia sobre la vida, la permanencia y la muerte del hombre o del mundo. No fue fácil llegar a fluir con rapidez, porque todo merecía atención absoluta, así que mi entrega al proyecto fue total. Como fui haciendo las secuencias sin guión establecido, sentí todo el tiempo que hacía un viaje maravilloso y, aunque ya han pasado por lo menos 6 meses, aun no termina. Me enorgullece mucho que el 99 % de las imágenes allí registradas son de mi propia mano.
3.- ¿Cómo trabajas la imagen a partir de textos poéticos, sobre todo en la poesía de Rosenmann-Taub que muchos catalogan de hermética?
Quise entrar en una contradicción vital con esa idea de "poesía críptica" y me preocupé de que la secuencia narrativa y la serie de imágenes que iba trabajando pusieran en el espectador la pausa y la tranquilidad para comprender lo que escuchaban, ya fueran los poemas, el pensamiento de David o su música. También a veces la literatura te permite el "ser literal" por lo que también quise apoyar al entendimiento realizando secuencias que mostraban más o menos lo que se iba diciendo. No era fácil lograr una película que no perdiera el espíritu de David, ni el mío, ni mucho menos la intención de ser cercana para futuros espectadores.
¿Cómo surgió la idea de hacer una documental sobre el poeta?
-Reflejos elementales es un cortometraje experimental. David llegó a mí gracias a Héctor Noguera quien me reclutó para una obra multimedia que pretendía representar las distintas facetas en la obra de Rosenmann-Taub. Empecé leyendo sus libros y fui entrando sin querer en un mundo que comenzó de inmediato a inquietarme y a guiar un camino que fue derivando en el autoconocimiento y en una nueva forma de mirar el universo. O como diría David; el "multiverso".
2.- ¿Cómo fue la investigación, el guión y luego "la puesta en escena"?
Esta vez no fue precisamente la imagen la que me llevó, sino que fue la música de David, las grabaciones de la lectura que hace de sus poemas y mi propia inmersión en la mayoría de sus libros. "El pulso musical y el pulso de la vida", el ritmo, la disposición de los sentidos fueron hilando las partes del proceso de realización. Comencé de pronto a sentir que respiraba mucho más consciente y que veía todo de cerca. Así llegué a la contemplación de la naturaleza y a querer registrarla en una secuencia que contara una historia sobre la vida, la permanencia y la muerte del hombre o del mundo. No fue fácil llegar a fluir con rapidez, porque todo merecía atención absoluta, así que mi entrega al proyecto fue total. Como fui haciendo las secuencias sin guión establecido, sentí todo el tiempo que hacía un viaje maravilloso y, aunque ya han pasado por lo menos 6 meses, aun no termina. Me enorgullece mucho que el 99 % de las imágenes allí registradas son de mi propia mano.
3.- ¿Cómo trabajas la imagen a partir de textos poéticos, sobre todo en la poesía de Rosenmann-Taub que muchos catalogan de hermética?
Quise entrar en una contradicción vital con esa idea de "poesía críptica" y me preocupé de que la secuencia narrativa y la serie de imágenes que iba trabajando pusieran en el espectador la pausa y la tranquilidad para comprender lo que escuchaban, ya fueran los poemas, el pensamiento de David o su música. También a veces la literatura te permite el "ser literal" por lo que también quise apoyar al entendimiento realizando secuencias que mostraban más o menos lo que se iba diciendo. No era fácil lograr una película que no perdiera el espíritu de David, ni el mío, ni mucho menos la intención de ser cercana para futuros espectadores.